
-Hola princesa.-Dijo sonriendo.
-¡¿Ben?!-me llevé la mano a la boca del susto.
-¡Uy! Creo que no te has lavado bien la cara hoy.-Se mofó.
Me giré enfadada dejando la puerta entre abierta. Oí sus pasos detrás. Me pasé la mano por los cabellos.
-Pensé que querías desayunar…después de todo.-Dijo, ofreciéndome un croissant y un vaso de leche. Lo mire sorprendida. Creo que intentaba disculparse…no sé.
-¿Cómo…cómo has sabido dónde dormía?-Pregunté.
-Recepción. Muy simpática la chica.-Dijo sentándome en el sofá.
-O sea que cualquiera que entre en el hotel, con solo preguntar el numero de cuarto de tal persona… ¿te lo dan?-dije sin poder creérmelo.
-Eso parece.-Dijo Ben, después de beber un poco de su vaso.
-Increíble…-y de un suspiro caí al sofá. Ahora me estaba dando cuenta de cómo estaba vestida…hummm un camisón (sin sujetador). Sonreía. Pensé en mi cara ¡OH!
Me levanté y me miré en el espejo que estaba detrás del sofá. No era de las peores caras que había tenido, pero ¡puff!
Me fui al baño a hacer mis necesidades. Al volver encontré a Ben mirando por la ventana.
-Unas maravillosas vistas, ¿eh?...la verdad es que esta habitación está muy bien.-Dijo, sin apartar su vista de la ventana.
-Sí, pero no se lo digas a nadie es…un secreto.-dije burlonamente. Se giró para mirarme. Increíblemente guapo.
-Así que comparto vuestro secreto…bien, bien.
-¡OH!...no había caído. Ben ¿para qué has venido? No es que me incomode tu visita, llámalo curiosidad.-dije algo nerviosa.
-Pues…me preguntaba cómo estarías, pasé por aquí y me dije por qué no…Me caíste bien.-Dijo tras una pausa.
Le miré, no me cansaba verle. Qué “don” de palabra…Me senté en el sofá. Se acercó a mí y se sentó a mi lado. Creo que hay no supe qué hacer.
-¿Te hospedas aquí sola?-Preguntó.
-No, no. He venido a Londres en un viaje del instituto. Venimos de España.-Dije. Se giró para mirarme a los ojos con una sonrisa.
-Tuve que haberlo averiguado, de España. ¡Qué acento más bonito!-dijo.
Me reí.- ¿Necesitas algo Ben?-Le pregunté.
-No, nada, así estoy bien… ¿Dónde se han ido tus compañeros?
-No lo sé…es muy extraño todo, a lo mejor es muy temprano.
-No te creas, pero bueno…no te preocupes si ellos no te enseñan la ciudad yo podría haberlo. Me sobra tiempo.-Sonrió.
-¿En qué trabajas?-Pregunté.
-Soy actor. Pronto saldrá mi película… ¡parecía mentira que no me conocieses!
Le miré confusa ¿cómo que actor? Se estaba quedando conmigo.
-Sí, actor claro.-me reí.-y para el estreno te acompañaré con un vestido negro y sus infernales tacones.
-Hombre, si es lo que quieres.-sonrió- esto siempre me pasa.
-… ¿El qué?- Me miré.
-Que no me crean cuando hablo de este tema.-Miró al suelo.
-Anda tonto, ya veremos la película y en qué escenilla sales-Bromeé.
Me dio un pequeño empujón, me apoyé en su hombro y me quedé así un par de segundos. Suspiré. Creí oír su corazón acelerado. Paso su brazo por detrás de mí, para ponerla en mi hombro. Me acarició el pelo.
-¡¿Ben?!-me llevé la mano a la boca del susto.
-¡Uy! Creo que no te has lavado bien la cara hoy.-Se mofó.
Me giré enfadada dejando la puerta entre abierta. Oí sus pasos detrás. Me pasé la mano por los cabellos.
-Pensé que querías desayunar…después de todo.-Dijo, ofreciéndome un croissant y un vaso de leche. Lo mire sorprendida. Creo que intentaba disculparse…no sé.
-¿Cómo…cómo has sabido dónde dormía?-Pregunté.
-Recepción. Muy simpática la chica.-Dijo sentándome en el sofá.
-O sea que cualquiera que entre en el hotel, con solo preguntar el numero de cuarto de tal persona… ¿te lo dan?-dije sin poder creérmelo.
-Eso parece.-Dijo Ben, después de beber un poco de su vaso.
-Increíble…-y de un suspiro caí al sofá. Ahora me estaba dando cuenta de cómo estaba vestida…hummm un camisón (sin sujetador). Sonreía. Pensé en mi cara ¡OH!
Me levanté y me miré en el espejo que estaba detrás del sofá. No era de las peores caras que había tenido, pero ¡puff!
Me fui al baño a hacer mis necesidades. Al volver encontré a Ben mirando por la ventana.
-Unas maravillosas vistas, ¿eh?...la verdad es que esta habitación está muy bien.-Dijo, sin apartar su vista de la ventana.
-Sí, pero no se lo digas a nadie es…un secreto.-dije burlonamente. Se giró para mirarme. Increíblemente guapo.
-Así que comparto vuestro secreto…bien, bien.
-¡OH!...no había caído. Ben ¿para qué has venido? No es que me incomode tu visita, llámalo curiosidad.-dije algo nerviosa.
-Pues…me preguntaba cómo estarías, pasé por aquí y me dije por qué no…Me caíste bien.-Dijo tras una pausa.
Le miré, no me cansaba verle. Qué “don” de palabra…Me senté en el sofá. Se acercó a mí y se sentó a mi lado. Creo que hay no supe qué hacer.
-¿Te hospedas aquí sola?-Preguntó.
-No, no. He venido a Londres en un viaje del instituto. Venimos de España.-Dije. Se giró para mirarme a los ojos con una sonrisa.
-Tuve que haberlo averiguado, de España. ¡Qué acento más bonito!-dijo.
Me reí.- ¿Necesitas algo Ben?-Le pregunté.
-No, nada, así estoy bien… ¿Dónde se han ido tus compañeros?
-No lo sé…es muy extraño todo, a lo mejor es muy temprano.
-No te creas, pero bueno…no te preocupes si ellos no te enseñan la ciudad yo podría haberlo. Me sobra tiempo.-Sonrió.
-¿En qué trabajas?-Pregunté.
-Soy actor. Pronto saldrá mi película… ¡parecía mentira que no me conocieses!
Le miré confusa ¿cómo que actor? Se estaba quedando conmigo.
-Sí, actor claro.-me reí.-y para el estreno te acompañaré con un vestido negro y sus infernales tacones.
-Hombre, si es lo que quieres.-sonrió- esto siempre me pasa.
-… ¿El qué?- Me miré.
-Que no me crean cuando hablo de este tema.-Miró al suelo.
-Anda tonto, ya veremos la película y en qué escenilla sales-Bromeé.
Me dio un pequeño empujón, me apoyé en su hombro y me quedé así un par de segundos. Suspiré. Creí oír su corazón acelerado. Paso su brazo por detrás de mí, para ponerla en mi hombro. Me acarició el pelo.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada